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El trimestre que se reportará ahora parte de una base ya extraordinaria: en el período anterior NVIDIA registró ingresos récord de US$81.600 millones (+85% interanual), con Data Center en US$75.200 millones (+92%). La guía propia de US$91.000 millones (±2%) incorpora un margen bruto non-GAAP de aproximadamente 75% y no considera ingresos de Data Center Compute provenientes de China, lo que deja cualquier recuperación de ese mercado como una fuente potencial de sorpresa positiva y no como parte del escenario base.
El consenso de mercado se ubica en torno a US$92.000 millones de ingresos y US$2,14 de EPS, con Data Center representando cerca de US$85.400 millones, aproximadamente 93% de las ventas totales esperadas. Sin embargo, ese consenso probablemente subestima el verdadero nivel de expectativas con el que llega el mercado al anuncio: algunos analistas proyectan ventas cercanas a US$93.000 millones, apoyadas en la fortaleza del B300 y en un crecimiento secuencial de Data Center superior al incorporado por el consenso, mientras otros son aún más optimistas y consideran posible que los ingresos se aproximen a US$94.000-95.000 millones, esperando además que el impulso continúe durante los próximos trimestres. En otras palabras, un simple "beat" frente al consenso de US$92.000 millones probablemente no constituirá por sí solo una sorpresa suficiente.

Más importante que el trimestre que termina será, por tanto, las perspectivas para el período que finaliza en octubre. El consenso se encuentra alrededor de US$104.000 millones, pero aquí nuevamente existe una diferencia significativa entre las expectativas oficiales del mercado y los escenarios manejados por algunos analistas, ya que las estimaciones van desde US$105.000 millones hasta US$107.000-108.000 millones en el caso optimista.
Detrás de estas expectativas continúa estando Blackwell. La demanda por B300 y Blackwell Ultra permanece elevada y las señales de la cadena de suministro sugieren que la disponibilidad de capacidad avanzada de empaquetado está mejorando; varios analistas elevaron sus estimaciones de capacidad CoWoS y calculan que NVIDIA tendría acceso a suficiente HBM para aproximadamente 11 millones de unidades en 2027. La lectura de fondo es que el principal problema de NVIDIA continúa pareciendo más relacionado con cuánto producto puede suministrar que con encontrar compradores para ese producto. Al mismo tiempo, el incremento de capacidad de los hyperscalers mantiene una base de demanda excepcionalmente robusta, donde Reuters señala que las grandes tecnológicas apuntan a desembolsos combinados de más de US$730.000 millones durante 2026, una cifra que ayuda a explicar por qué las restricciones físicas de infraestructura están adquiriendo tanta relevancia como la disponibilidad de GPUs.
La atención, sin embargo, comenzará a desplazarse desde Blackwell hacia Vera Rubin. NVIDIA ha señalado que los envíos de Rubin deberían comenzar durante el trimestre de octubre y la compañía aseguró tener visibilidad sobre al menos US$1 billón de demanda acumulada de Blackwell y Rubin hasta 2027; de esta forma, Blackwell puede mantener un nivel elevado de demanda mientras Rubin comienza a incorporarse, con la aceleración más significativa de ingresos esperada recién en el trimestre de enero, cuando el nuevo producto alcance mayor escala. Por ello, cualquier comentario de Jensen Huang sobre calendario de producción, rendimientos, disponibilidad de memoria HBM, volumen inicial de sistemas y ritmo de adopción será probablemente más relevante para las estimaciones de 2027 que algunas décimas de diferencia en el EPS del trimestre recién terminado.
La transición también coloca el margen bruto nuevamente en el centro de la discusión: NVIDIA espera aproximadamente 75% para el trimestre y ha mantenido una expectativa de márgenes en la zona media de 70% durante el año fiscal. La pregunta no es tanto si la compañía puede cumplir esa meta inmediata, sino cuánto de esa rentabilidad puede preservar a medida que aumenta la complejidad de los sistemas, suben los costos de memoria, wafers, packaging y substrates, y comienza una nueva transición tecnológica.

Una confirmación de márgenes sostenibles alrededor de esos niveles reforzaría la tesis de que NVIDIA no solo conserva liderazgo tecnológico, sino también un poder económico excepcional dentro de la cadena de valor de la inteligencia artificial.
Un segundo tema que podría terminar siendo tan importante como los resultados operacionales es el financiamiento de la infraestructura de inteligencia artificial. NVIDIA anunció recientemente acuerdos con Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR destinados a movilizar más de US$500.000 millones de capital para infraestructura de cómputo. Así, varias fuentes han señalado que NVIDIA podría respaldar hasta US$125.000 millones, equivalente a aproximadamente 25% de los potenciales proyectos. Poco después, la compañía comprometió hasta US$105.000 millones en garantías vinculadas al gigantesco campus de OpenAI en Ohio, además de una inversión en SB Energy. Estas iniciativas pueden entenderse positivamente como una extensión natural del ecosistema de NVIDIA, ya que una vez que la disponibilidad de chips comienza a mejorar, los principales cuellos de botella pasan a ser terrenos, electricidad, infraestructura física y financiamiento.
Pero esta estrategia también genera una de las preguntas más relevantes para la valoración de la acción. El riesgo es que una parte creciente de la demanda termine dependiendo de que el propio proveedor facilite, directa o indirectamente, el financiamiento de sus clientes, particularmente laboratorios de IA con balances mucho más débiles que los grandes hyperscalers. Cabe destacar que estas estructuras están alimentando inquietudes sobre "financiamiento circular" y sobre quién termina absorbiendo el riesgo si los retornos económicos de la infraestructura de IA resultan inferiores a los actualmente proyectados. De esta forma, la entrega de resultados también será una oportunidad para que NVIDIA explique con mayor precisión cuánto capital permanecerá efectivamente en manos de terceros, qué exposición residual podría asumir su propio balance y hasta qué punto estas estructuras simplemente eliminan una fricción financiera frente a una demanda económicamente genuina. Una explicación convincente podría transformar este debate en un catalizador positivo; una expansión poco clara de las garantías podría producir el efecto contrario.
China constituye otra opcionalidad importante. Las perspectivas entregadas para el trimestre asumieron explícitamente cero ingresos de Data Center provenientes de ese mercado, pero la situación regulatoria ha comenzado a mostrar cierto movimiento: varios medios informaron que pequeñas partidas de H200 habrían comenzado a ingresar a China, con ByteDance y Tencent recibiendo aproximadamente 10.000 procesadores cada una, aunque existen todavía restricciones y una considerable incertidumbre sobre la política de Beijing y Washington. Por ello, cualquier ingreso adicional procedente de China podría representar algo favorable frente a las perspectivas entregadas anteriormente, pero sería prematuro incorporarlo como una fuente estructural de crecimiento. Más relevante será conocer cómo NVIDIA evalúa el tamaño recuperable de ese mercado y la estabilidad de las reglas de exportación durante los próximos trimestres.
Finalmente, la discusión sobre participación de mercado tampoco desaparecerá. AMD está progresando en soluciones rack-scale y reportó recientemente que sus ingresos de Data Center más que se duplicaron interanualmente, mientras hyperscalers como Google continúan invirtiendo agresivamente en ASICs propietarios y tecnologías asociadas a sus TPUs. La amenaza competitiva no implica necesariamente una contracción inmediata de NVIDIA —el crecimiento absoluto del mercado sigue siendo suficientemente rápido para permitir avances de múltiples proveedores—, pero sí condiciona el múltiplo que los inversionistas estarán dispuestos a pagar por las utilidades de 2027 y 2028.
Todo esto configura una entrega donde la relación entre cifras y expectativas será particularmente delicada. Cabe destacar que NVIDIA ha registrado una reacción negativa de la acción al día siguiente de cada una de las últimas cuatro entregas de resultados pese a haber presentado números muy sólidos, evidencia de que el mercado ha aprendido a descontar anticipadamente los resultados. Al mismo tiempo, el múltiplo de NVIDIA se ha comprimido significativamente frente al resto del sector, reduciendo parte del riesgo de valoración que caracterizó etapas anteriores del rally. El escenario más favorable sería, por tanto, una combinación de ingresos cercanos a la parte alta de las expectativas, perspectivas para el futuro claramente por encima del consenso, confirmación de que Rubin comenzará a crecer sin retrasos relevantes, estabilidad de márgenes alrededor de 75% y mayor claridad respecto de que las nuevas estructuras de financiamiento amplían el mercado sin trasladar un riesgo crediticio desproporcionado al balance de NVIDIA. Con todo, los resultados del 26 de agosto probablemente confirmarán que la demanda inmediata de cómputo para inteligencia artificial continúa siendo excepcionalmente fuerte. La verdadera prueba para la acción será si NVIDIA consigue convencer al mercado de que esa fortaleza puede extenderse durante 2027 sin deteriorar significativamente márgenes, participación de mercado ni calidad financiera.
Desde la perspectiva técnica, NVIDIA mantiene una estructura de fondo alcista, aunque en el corto plazo atraviesa una fase de consolidación y pérdida de momentum. El precio en US$216,48 se ubica por debajo de la EMA 10 (US$218,83), pero todavía sobre la EMA 21 (US$215,21) y la SMA 50 (US$207,28), lo que preserva el sesgo positivo de mediano plazo. La zona US$213-215 es el soporte inmediato y principal nivel a defender: si se mantiene, existe una probabilidad moderadamente favorable de estabilización y nuevo intento hacia US$220,15, seguido de US$225-235. Una entrada técnica podría evaluarse ante un rebote confirmado en US$213-215 o tras recuperar US$220 con cierre diario, con zonas de toma de ganancias en US$225-230 y US$233-235.

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