
Durante la jornada, el dólar muestra señales claras de debilitamiento, lo que ha llevado al EURUSD a alcanzar su nivel más alto de las últimas dos semanas. El movimiento responde a un aumento en la percepción de riesgo asociado al escenario político y comercial estadounidense, que ha vuelto a presionar a la divisa norteamericana.
La falta de señales de moderación por parte del presidente Trump en materia geopolítica, junto con nuevas amenazas de imponer aranceles a distintos países de la zona euro, ha reactivado la incertidumbre en los mercados. En este contexto, el euro vuelve a ganar tracción frente al dólar, impulsando el cruce de euros a dólares americanos.
Las tensiones se intensificaron tras el anuncio de una tarifa del 200 % al vino y champán franceses, luego de que el presidente de Francia rechazara sumarse a una iniciativa diplomática impulsada desde Estados Unidos. Este episodio reforzó la percepción de un entorno comercial más confrontacional y menos predecible, con impacto directo sobre el tipo de cambio eur a usd.
A ello se suman los reiterados cuestionamientos del presidente Trump hacia la Reserva Federal, que han elevado las dudas sobre la independencia institucional en EE. UU. Este deterioro en la percepción de estabilidad política e institucional ha sido un factor relevante detrás de la reciente debilidad del dólar y del fortalecimiento del precio del euro.
La preocupación no se ha limitado al plano discursivo. Algunos inversionistas institucionales han comenzado a ajustar sus carteras ante el aumento percibido de los riesgos asociados a Estados Unidos. Un caso destacado es el de un fondo de pensiones danés, cuyos representantes han señalado que la política comercial estadounidense ha incrementado de forma significativa el riesgo de crédito.
Como respuesta, el fondo ha reducido su exposición a bonos del Tesoro, un movimiento que se suma a otros ajustes observados recientemente. Esta menor demanda por activos denominados en dólares ha contribuido a debilitar al billete verde y ha favorecido al EURUSD, en una dinámica que recuerda episodios registrados durante el primer mandato de Trump.

Durante el año pasado, el euro replicó en gran medida el patrón observado en ese período histórico, caracterizado por la implementación de aranceles y la apreciación de la divisa europea. Sin embargo, a comienzos de 2026, y con gran parte del ruido tarifario ya internalizado por los mercados, el euro se desacopló parcialmente de ese comportamiento. Las amenazas comerciales recientes reabren la posibilidad de que el usd a eur vuelva a mostrar una dinámica similar, especialmente si persisten las dudas sobre la calidad institucional en EE. UU.
Desde una perspectiva técnica, el EURUSD confirma una ruptura alcista relevante en el gráfico diario. El precio se mantiene de forma sostenida por encima de medias móviles clave de corto plazo, lo que refuerza el sesgo positivo del movimiento.
En particular, el par ha superado con claridad la media móvil exponencial de 10 días en 1,1665, la EMA de 21 días en 1,1676 y la media móvil simple de 50 días en 1,1658. Esta configuración valida un renovado impulso alcista y respalda la fortaleza actual del euro frente al dólar.
La formación de una vela alcista de gran tamaño refleja una presión compradora significativa, impulsando al par hacia la zona de resistencia comprendida entre 1,1730 y 1,1750. Este rango ha actuado como resistencia en múltiples ocasiones y se mantiene como un nivel clave en el corto plazo. Más arriba, el nivel de 1,1813 aparece como una resistencia relevante de mediano plazo; mientras no se produzca una ruptura clara, el riesgo de correcciones tácticas sigue presente.
Los indicadores de momentum acompañan el movimiento. El RSI (14) se sitúa en 58,16, lo que confirma impulso alcista, aún con margen antes de entrar en territorio de sobrecompra. En cuanto a los soportes, el primero se localiza en torno a 1,1665, mientras que la zona comprendida entre 1,1530 y 1,1450 constituye un soporte estructural sólido y coincide con la base del rebote actual.

De cara a los próximos días, el foco del mercado estará puesto en la evolución de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y Europa, así como en la publicación del índice de precios del consumo personal (PCE) en EE. UU., prevista para esta semana. Este dato será clave para las expectativas de política monetaria y, por extensión, para la dinámica del EUR.
Adicionalmente, las declaraciones de líderes políticos y económicos en el Foro Económico Mundial de Davos, junto con el pronunciamiento de la Corte Suprema de EE. UU. sobre la legalidad de las tarifas anunciadas, podrían añadir volatilidad adicional al precio del euro frente al dólar.
El EURUSD combina actualmente un respaldo fundamental asociado a la debilidad del dólar con una señal técnica constructiva. Mientras no se invalide la estructura alcista vigente, el euro mantiene una base sólida para sostener su recuperación, aunque la reacción del precio en torno a las resistencias inmediatas será clave para definir la continuidad del movimiento en el corto y mediano plazo.
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