
El comportamiento reciente de Bitcoin confirma que el mercado cripto está operando esencialmente como un activo de alto beta frente a la liquidez global. El trasfondo inmediato ha sido un endurecimiento relativo de las condiciones financieras en EE.UU., donde datos macroeconómicos más resilientes han moderado las expectativas de recortes inminentes por parte de la Reserva Federal.
Este ajuste ha mantenido firme el tramo corto de la curva y respaldado al dólar estadounidense. En ese entorno, los activos más sensibles a liquidez y a apetito por riesgo —como Bitcoin— tienden a enfrentar presión, especialmente cuando el mercado prioriza posiciones más defensivas. La narrativa de “oro digital” queda subordinada a una dinámica claramente procíclica y vinculada al desempeño del equity tecnológico.
Al canal macro se suma un componente específico del mercado de criptomonedas. La sensibilidad del posicionamiento en derivados y el rol de los ETF spot de Bitcoin han amplificado la volatilidad, con episodios de liquidaciones forzadas que refuerzan movimientos direccionales en contextos de menor liquidez.
La pérdida de convicción en flujos hacia ETF de Bitcoin, junto con una postura más cautelosa en distintos activos financieros, ha contribuido al deterioro del tono general del mercado cripto. En paralelo, el ajuste a la baja en proyecciones para el precio bitcoin hacia el cierre de 2026 por parte de algunos analistas, junto con advertencias sobre eventuales nuevas fases de capitulación, introduce presión adicional vía expectativas y confianza.
La persistencia de esta dinámica dependerá en gran medida de la trayectoria de las tasas reales y del dólar. Si las condiciones financieras continúan restrictivas, el espacio para una recuperación sostenida parece acotado en el corto plazo. Mientras el catalizador dominante siga siendo macroeconómico y de liquidez, BTC/USD continuará comportándose más como activo de riesgo global que como refugio alternativo.
Desde la perspectiva técnica, Bitcoin (BTC/USD) mantiene una tendencia bajista confirmada en gráfico diario, cotizando alrededor de $67,300 y por debajo de medias móviles clave (EMA 10, EMA 21 y SMA 50), todas con pendiente descendente y alineación bajista.
El RSI cercano a 29 indica condición de sobreventa, aunque aún no confirma un giro alcista sólido. Las resistencias principales se ubican en $72,800, $76,990 y $84,040, mientras que los soportes clave están en $67,100 y $62,100.
Es posible un rebote técnico hacia la zona de $72K–$76K debido a la sobreventa, aunque dicho movimiento probablemente sería correctivo si no se recupera el nivel de $77K. Si el precio del bitcoin pierde con fuerza la zona de $67K, aumenta el riesgo de extensión bajista hacia $62K e incluso el nivel psicológico de $60K. El principal riesgo en el corto plazo es la continuidad del impulso bajista.

Bitcoin enfrenta un entorno macro desafiante dominado por condiciones financieras restrictivas y fortaleza del dólar. Mientras las tasas reales se mantengan elevadas y el posicionamiento continúe frágil, el sesgo para BTC/USD permanece bajista.
El soporte en $67K se convierte en el punto técnico crítico en el corto plazo. Su pérdida podría acelerar la presión hacia $62K–$60K, consolidando la narrativa de activo procíclico más que de refugio alternativo.
Pepperstone no representa que el material proporcionado aquí sea exacto, actual o completo y por lo tanto no debe ser considerado como tal. La información aquí proporcionada, ya sea por un tercero o no, no debe interpretarse como una recomendación, una oferta de compra o venta, la solicitud de una oferta de compra o venta de cualquier valor, producto o instrumento financiero o la recomendación de participar en una estrategia de trading en particular. Recomendamos que todos los lectores de este contenido se informen de forma independiente. La reproducción o redistribución de esta información no está permitida sin la aprobación de Pepperstone.